La británica Debbie Purdy, que sufre esclerosis múltiple, perdió un recurso de apelación con el que pretendía lograr una clarificación de la ley que regula el suicidio asistido en el Reino Unido.
Purdy, de 45 años y con domicilio en Bradford, Inglaterra baraja la posibilidad de viajar en el futuro a Suiza, donde la eutanasia está legalizada, para acabar con su vida si sigue empeorando de su enfermedad. La enferma teme que su marido, el músico cubano Omar Puente, pueda ser procesado.