La Conferencia Episcopal Venezolana, rechazó el surgimiento de la Iglesia Católica Reformada, cuyos representantes se han presentado esta semana en Venezuela como alineados al "socialismo bolivariano" del presidente Hugo Chávez.
"Quieren dar la imagen de que la Iglesia Católica venezolana está dividida, se van a vestir como curas, van a bautizar, van a confirmar, todo pagado por el Gobierno que busca acabar con la Iglesia Católica, y no ha podido", dijo el vicepresidente de la CEV, monseñor Roberto Luckert.
El también arzobispo de la ciudad venezolana de Coro, dijo a la emisora Unionradio que los prelados de la Iglesia Católica Reformada son "malandros" (delincuentes) que se han distinguido por su "mala conducta" y que han sido excomulgados.