Los negociadores del Gobierno de Colombia rechazaron la "arremetida verbal injustificada e inaceptable" de las Farc, que apelan a cumplir la "palabra empeñada" en el acuerdo sobre justicia, e insistieron en que se trata de un "documento en desarrollo" que requiere precisiones.
"Hubo un acuerdo plasmado de 10 puntos, pero respecto del documento largo, jamás se aceptó que se trataba de un convenio cerrado e inmodificable", aclaró el jefe negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.
De la Calle aclaró que lo que las partes acordaron fueron las "bases" del sistema integral de justicia para la paz, un documento de 10 puntos; que se basó en un documento más extenso de 75 puntos.
De la Calle indicó que la noche antes de anunciar el acuerdo, él personalmente, dijo a los negociadores de las Farc: "Al documento le falta, podemos firmarlo y entregarlo a los garantes en el entendido que exige mayores desarrollos y en algunos casos, precisiones".
Insistió que el 23 de septiembre, cuando se anunció en La Habana el acuerdo con la presencia del presidente Juan Manuel Santos y el líder máximo de las Farc, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", se comunicó telefónicamente con el jefe negociador de la guerrilla "Iván Márquez" para advertirle de que firmaría el documento junto a la anotación "documento en desarrollo".