Miles de personas, entre jóvenes estudiantes, padres, niños e incluso ancianos, salieron a la calle en diversas ciudades de España para protestar sobre la reforma de educación, coincidiendo con la huelga del sector.
La manifestación y la huelga han sido "éxito total", según los convocantes, y un "fracaso" para el Ministerio de Educación, que ha invitado a los organizadores a dialogar sobre la reforma educativa.
A parte de algunos pequeños incidentes aislados, la jornada de protesta transcurrió pacíficamente.