James y Peggy Mason, fotografiados con cara de felicidad en varios diarios británicos, se han convertido en los recién casados más viejos de este país al sumar juntos 177 años.
James, de 93 años, conoció a Peggy, de 84, hace sólo un mes en un centro de día para ancianos de la pequeña localidad de Paignton, en el condado inglés de Devon, y todo transcurrió rápidamente.
Ella le dijo que se encontraba muy sola, él la invitó a un paseo por la playa y a los tres días después le declararía su amor eterno.
"No tuve que pensarlo dos veces. Tan pronto como le vi, supe que era el hombre de mi vida. Fue el centelleo de sus ojos", explicó la recién casada.
Y agregó: "Me hace muy feliz. Nos estamos riendo todo el tiempo.