Los residentes de la costa este de Estados Unidos comienzan a limpiar los destrozos millonarios dejados por el paso del huracán Isabel, que dejaron al menos 25 muertos y a millones de personas sin energía eléctrica. En Carolina del Norte, donde la tormenta tocó tierra el jueves, Isabel separó en dos a una isla protectora, y dejó damnificados a unos mil residentes.
El huracán derribó miles de árboles y líneas de tendido eléctrico en Carolina del Norte, Virginia, Maryland y Washington, donde los vientos que llegaron a los 160 kilómetros por hora en su peor momento.
Ayer varias rutas seguían bloqueadas por árboles, cables y postes de electricidad en toda la región. Las compañías de electricidad pusieron a trabajar a cientos de personas desde Texas hasta la Florida para intentar restablecer la electricidad a millones de residentes de Virginia, Maryland y Carolina del Norte, que volvieron a despertarse otra jornada más sin electricidad. El jueves Isabel ya había sido degradada a tormenta tropical, pero igualmente causó estragos que llegaron incluso a sentirse en Canadá.
"Hay mucha tristeza", aseguró Gary Zajac, portavoz de la cooperativa eléctrica Carter Craven a la AFP. De todos modos, las reparaciones no se detuvieron por ese incidente. "Los muchachos sabían lo que tenían que hacer, y siguieron trabajando", dijo Zajac.
En Maryland, un hombre murió cuando un poste eléctrico cayó sobre su vehículo. Otras dos muertes en Maryland también fueron atribuídas a la tormenta. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró a Virginia, Maryland, Carolina del Norte y Washington como zona de desastre, para que pudieran reclamar ayuda federal.
Mientras intentan reparar el sistema de electricidad, las empresas eléctricas distribuyeron hielo seco a sus usuarios para ayudarlos a preservar sus alimentos, aunque en algunas partes el hielo ya se había agotado ayer.
Algunos residentes de Virginia se vieron obligados a hervir el agua, porque el equipamiento de potabilización dejó de funcionar. Mientras tanto, el gobernador de Virginia, Mark Warner, puso en funcionamiento una fuerza de trabajadores de emergencia, que rescataron a personas atrapadas durante la noche.
Ayer, la tormenta tropical Marty cobraba fuerza frente a las costas occidentales de México, en el océano Pacífico, y es probable que se fortalezca y azote el jueves al norte de la península de Baja California.
A las 11 de la mañana, (1500 GMT), Marty está a unos 420 kilómetros (260 millas) al sudoeste del balneario de Puerto Vallarta, y 680 kilómetros (350 millas) del extremo sur de la península de Baja California.
Los vientos sostenidos de Marty aumentaron a 88 kilómetros por hora (55mph) con ráfagas de mayor velocidad. La tormenta se desplazaba hacia el noroeste a unos 11kph (7mph), informó el Centro Nacional de Huracanes, de Miami.
Se creía que la tormenta alcanzaría un fuerza superior a los 118 kph (74mph) y que el lunes cambie de rumbo hacia el norte. El Centro de Huracanes pronosticó que a continuación se desplazará paralela a la costa occidental de Baja California antes de penetrar a tierra a unos 400 kilómetros (250 millas) al sur de la frontera estadounidense en el transcurso de la semana.