El Ejército Islámico en Irak ofreció una recompensa a los combatientes que maten al primer ministro iraquí o a los ministros del Interior y de Defensa, con el fin de vengar la operación contra los rebeldes en Tal Afar.
El Ejército Islámico en Irak instó a los muyahidines a "golpear con mano de hierro a los apóstatas Ibrahim Al Jaafari (primer ministro), Batán Baqer Sulagh (ministro del Interior) y Saadún Al Dulaimi (ministro de Defensa)". Esta organización promete recompensas entre los $100,000, $50,000 y $30,000.