Benedicto XVI hizo ayer un llamamiento a los diferentes pueblos para que se reconcilien y afirmó que "ninguna diferencia étnica o cultural, de raza, sexo o religión, debe convertirse en un motivo de disputa".
El Papa hizo el llamamiento en el discurso que dirigió en la Nunciatura de Yaundé a los miembros del Consejo Especial para África del Sínodo de Obispos, último acto antes de abandonar hoy a Camerún con destino Angola, segunda etapa de su primer viaje a África.
Benedicto XVI abandonó a las diez y media (09.30 gmt) de mañana Camerún, con destino a Luanda, donde conmemorará el 500 aniversario de la evangelización de Angola, el primer territorio de África austral donde llegaron los misioneros.