Un vendedor reconoció a uno de los sospechosos de cometer el atentado del 7 de febrero contra un club de Bogotá, como la persona a la que vendió el vehículo que se utilizó en el ataque, según publicó ayer el diario "El Tiempo".
El testimonio implica a John Freddy Arellán Zúñiga, socio e instructor de squash del establecimiento, que murió junto a otras 35 personas en el atentado, que además causó la desaparición de un tío suyo identificado como Oswaldo Arellán.
Según el diario, Arellán Zúñiga fue reconocido por el vendedor (a quien no identifican), como el hombre que en septiembre compró en un concesionario bogotano un automóvil "sobrio, de corte exterior elegante y lujoso en el interior".