Puerto Rico vive aún una de las más disputadas elecciones de su historia, pendiente de un recuento de votos al no conseguir ninguno de los dos principales candidatos a gobernador la ventaja necesaria para proclamarse vencedor.
Para el nombramiento automático de un nuevo gobernador de la isla era necesario que el vencedor obtuviera una diferencia de 10,250 votos, algo que no logró ni Aníbal Acevedo Vila, candidato del Partido Popular Democrático (PPD), ni el favorito de todas las encuestas, Pedro Rosselló, del Partido Nuevo Progresista (PNP).
Una vez escrutado el 95.18% de los votos emitidos el martes, el candidato del PPD había obtenido 936,615 sufragios, lo que representa un 48.4%, mientras que el candidato del PNP llevaba 932,159, un 48.17%.
La ausencia de una diferencia más contundente obligará a efectuar un recuento exhaustivo de votos, que comenzará el 8 de noviembre y cuya fecha límite para que lo certifique la Comisión Estatal de Elecciones del Estado Libre Asociado es el 31 de diciembre.