Decenas de miles de personas -más de 150,000, según los organizadores- participaron ayer en Hong Kong en la vigilia por el vigésimo cuarto aniversario de la represión militar en la plaza de Tiananmen en Pekín en 1989, la única conmemoración que se ha permitido celebrar en territorio chino.
La respuesta popular fue masiva, pese a la lluvia torrencial que comenzó a caer poco antes de que arrancara el acto y que obligó a interrumpir el evento, al que acudieron también muchas personas que cruzaron a Hong Kong desde la China continental.
Las cifras de participación varían entre las 150,000 personas de que habla la Alianza de Hong Kong en Apoyo de Movimientos Democráticos Patrióticos en China, a las 54,000 de las que informa la Policía.
Sea como sea, los congregados en las inmediaciones del parque Victoria de Hong Kong recordaron así los hechos ocurridos el 4 y el 5 de junio de 1989 en la plaza de Tiananmen, en los que murieron numerosos manifestantes a manos de las fuerzas de seguridad china, que intervinieron para poner fin a semanas de protestas democráticas.
El Gobierno de China nunca ha publicado una cifra oficial de víctimas durante la represión ni se ha disculpado por las actuaciones militares.
Estos días, más de un centenar de personas cuyos familiares fueron asesinados en la represión de Tiananmen arremetieron contra el presidente del país, Xi Jinping, a través de una carta abierta en la que criticaban su mutismo por no querer investigar los hechos.
Según una encuesta realizada por la Universidad de Hong Kong el mes pasado, alrededor de un 68% de los entrevistados cree que el Gobierno chino actuó erróneamente en 1989.
Durante la vigilia, el presidente de la Alianza de Hong Kong en Apoyo de Movimientos Democráticos Patrióticos en China, Lee Cheuk-Yan, explicó que su grupo continuará luchando por una China democrática.
En el acto, en el que los participantes portaron velas en memoria de los fallecidos hace 24 años en Pekín, Lee pidió que se recordara a esos "mártires de la democracia".