Instituciones, organizaciones y ciudadanos recordaron la muerte de Eric Garner, el hombre negro víctima hace un año de uno de los casos más sonados de brutalidad policial y una de las mechas que reactivaron las últimas tensiones raciales en Estados Unidos.
El lema "I cant breath" ("no puedo respirar"), la frase que el fallecido repitió hasta 11 veces mientras el agente Daniel Pantaleo le practicaba una llave ilegal de estrangulamiento, volvió a sonar en Nueva York y sobre todo, en Staten Island, donde Garner perdió la vida.
Otras frases como "Un año sin justicia" o "Las vidas de los negros importan" se pudieron ver en el lugar exacto del suceso, en la calle Bay, donde acudieron su hija de quince meses, Legacy Garner, su padrastro, Ben Carr, y la madre de su hija, Jewel Miller.
La pequeña Legacy hizo el gesto más emotivo de la mañana al liberar una paloma blanca de una jaula de madera.
En lo institucional, la presidenta del Consejo del Ayuntamiento de Nueva York, Melissa Mark-Viverito, dijo que su muerte fue una tragedia innecesaria.