Las "cajas negras", que registran los datos de vuelo pueden ayudar a descubrir las causas del choque del avión, que se ha convertido en la mayor tragedia de la aviación civil afgana, fueron localizadas por los equipos que pudieron acceder ayer al lugar para intentar recuperar los cadáveres de los ocupantes.
Según Azimi, las "cajas negras" han quedado en poder del ministro de Transportes, Enayatullah Qasimi, que encabeza la comisión conjunta formada por el gobierno afgano, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), los militares de EU y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para investigar el accidente.
La operación de recuperación de los restos humanos y del avión se pudo iniciar ayer después de un retraso de casi una semana debido a las tormentas de nieve que han azotado el lugar.
El general turco Ethem Erdagi, que asumió ayer el mando de la ISAF, informó en una rueda de prensa que "hemos podido enviar por helicóptero un equipo de artificieros y otro de rescate de montaña al lugar".
Posteriormente, según Erdagi, han sido trasladadas al lugar tropas afganas para intentar recuperar los cuerpos de los 96 pasajeros y ocho tripulantes del Boeing 737 de la compañía afgana Kam Air que se estrelló hace 10 días contra una montaña de 3,300 metros de altitud cuando intentaba aterrizar en el aeropuerto de Kabul.
El 5 de febrero, dos días después del suceso, los restos fueron localizados por helicópteros holandeses de la ISAF, en una zona con unos 2 metros de nieve.
Hasta el 7 de febrero, los equipos de rescate no pudieron acceder a ellos debido al mal tiempo y, ese día, dos helicópteros españoles, adscritos a la ISAF, fueron los primeros en llegar con equipos militares de auxilio.