"Ya están en nuestras manos 11 cadáveres" que serán trasladados a Cali, capital del suroccidental departamento del Valle del Cauca, "lo más pronto posible", confirmó el portavoz del organismo humanitario, Yves Heller.
"Tenemos que organizar el transporte en helicóptero", indicó Heller, quien confió en que "hoy en la tarde" puedan estar en Cali.
Evidentemente, "no podemos confirmar la identificación" de los restos mortales, ya que es una labor que "tendrá que hacer la comisión forense internacional", explicó el portavoz.
Sin embargo, subrayó que los "restos fueron hallados en el sitio indicado" por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a la misión del CICR, que desde el lunes pasado comenzó la búsqueda de los cadáveres de los ex legisladores.
El portavoz precisó que "los trabajos de recuperación se han realizado en circunstancias muy difíciles".
Los familiares de los 11 ex diputados colombianos expresaron "dolor" y una cierta "tranquilidad", tras el hallazgo de los que podrían ser los cadáveres de sus seres queridos en una zona del suroeste del país.
"Hemos recibido la noticia con preocupación y con un dolor enorme", dijo a Fabiola Perdomo, esposa de Juan Carlos Narváez, quien era el presidente de la Asamblea departamental del Valle del Cauca cuando fue secuestrado junto once de sus colegas el 11 de abril de 2002.
Para Diego Quintero, hermano del ex diputado Alberto Quintero, esta noticia "esperada" al menos les da "un poco de tranquilidad" al acabarse "esta pesadilla".
Con el hallazgo de los restos en una zona selvática y montañosa situada entre los departamentos de Nariño y Cauca (sur), y a la espera de su identificación, termina para los familiares un período de sufrimiento que comenzó el día del secuestro y que se ha prolongado durante más de cinco años.
Las FARC secuestraron el 11 de abril de 2002 a 12 diputados de la Asamblea departamental del Valle del Cauca, de los cuales 11 fallecieron el 18 de junio pasado en un "fuego cruzado" con un grupo militar sin identificar.
El gobierno colombiano calificó de asesinato la muerte de los 11 políticos.