Helicópteros militares recogieron ayer los restos de la avioneta del gobierno de Estados Unidos que transportaba a cuatro norteamericanos y un colombiano y que cayó en una zona guerrillera del sur país.
Mientras tanto continuaba la búsqueda de tres de los estadounidenses que hacían parte de tripulación, que se cree estarían en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La compleja operación se realizó con el apoyo de unos 600 soldados en tierra y en ella estuvieron presentes técnicos norteamericanos, según indicó un cabo en la zona, que pidió no ser identificado. Los helicópteros de fabricación rusa MI-17 levantaron los restos de la avioneta Cessna Caravan monomotor, que se accidentó el viernes pasado.
Durante el operativo, una docena de helicópteros, patrullaban el área para evitar cualquier ataque de los rebeldes, que tienen vasta presencia en estas verdes montañas. Se espera que la revisión de los restos de la aeronave permitan determinar las causas del accidente, que en principio fue atribuido a fallas en el motor.
Al menos seis palestinos miembros de Hamas murieron ayer en una explosión cerca de la ciudad de Gaza y por la cual ese grupo de militantes islámicos culpó a Israel y prometió una venganza.
Otros dos palestinos murieron en la ciudad cisjordana de Naplusa durante enfrentamientos provocados por un allanamiento que realizó el Ejército israelí para arrestar a un oficial de alto rango de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijeron testigos.
Además, ayer , según los testigos, unos 35 tanques acompañados por helicópteros artillados tomaron posiciones en torno de un edificio de cinco pisos donde vive Ahmed Ghandour con su familia. Fuentes palestinas dijeron que Ghandour es el ayudante principal del fabricante de bombas Adnan al-Roul, considerado responsable del atentado que mató a los cuatro soldados.
Fuentes militares israelíes dijeron bajo condición de anonimato que se había iniciado una operación en Ciudad Gaza, pero que no era una invasión en gran escala.