A punto de cumplirse 28 años del Proyecto Tamar, un plan para la conservación de tortugas marinas, Brasil celebra la recuperación de tres especies en peligro de extinción y cuya población aumentó significativamente en los últimos años.
"La confianza en el proyecto y el apoyo de la población local y las instituciones", unido a la adopción de leyes que prohíben la matanza de las tortugas, recolección de huevos, pesca y uso del caparazón para manufactura de artesanía son las claves de esta sólida iniciativa que ya cuenta con sus primeras victorias, así lo aseguró Guy Marcovaldi, coordinador de Tamar.
Un monitoreo demuestra que la cantidad de tortugas marinas que llegan a las costas brasileñas a desovar, aumentó en las especies cabezona, de la oliva y carey.