Fuerzas estadounidenses arrestaron a tres extremistas musulmanes vinculados con uno de los iraquíes más buscados por Estados Unidos, pero el asesinato de un destacado juez iraquí trajo más inestabilidad al proceso de posguerra en Irak.
Yusef Joshi, un juez de investigación en la ciudad de Mosul, en el norte del país, murió tras ser muerto a balazos en su coche, por tres hombres el lunes por la noche.
"Le dispararon seis veces por la espalda y murió en el acto", dijo ayer el comandante de la Policía, Ali Mohamed. Entretanto, las fuerzas estadounidenses esperaban tener más cerca a uno de sus fugitivos más buscados, Izzat Ibrahim al-Douri, tras capturar a tres extremistas musulmanes con vínculos con el ex colaborador del derrocado presidente Saddam Hussein.
El Ejército de Estados Unidos ha incrementado sus operaciones de búsqueda de insurgentes desde la captura de Sadam Hussein, el 13 de diciembre, que ha hecho aumentar la popularidad del presidente George W. Bush en los sondeos de opinión.