Con el bloqueo de los teléfonos móviles y los cortes en las líneas fijas por el terremoto de 8,8 grados que sacudió Japón, los ciudadanos se volcaron en redes las sociales como Facebook y Twitter para contactar con sus allegados.
Inmediatamente después del sismo, los teléfonos móviles y la telefonía fija quedaron bloqueados mientras que el internet, funcionó con normalidad.
Así, las redes sociales se convirtieron en el medio utilizado por centenares de miles de personas para tranquilizar a familiares.