La disminución de la actividad solar podría contribuir al calentamiento de la Tierra en lugar de provocar su enfriamiento como se pensaba hasta ahora, según un estudio.
Esta investigación sobre los efectos del Sol en la temperatura de la Tierra ha arrojado resultados imprevistos.
En el citado estudio se señala que la actividad solar se desarrolla en ciclos de once años y que cuando decrece la radiación que llega a la Tierra también es menor. Esto llevaba a pensar que se producía entonces una baja en la temperatura del planeta.
El equipo de investigadores se centró en la actividad solar producida entre los años 2004 y 2007, un período de actividad solar decreciente, y midieron la energía del Sol en longitudes de onda diferentes.
Tras analizar los datos, vieron que durante el período estudiado, la actividad solar disminuyó pero ese hecho no provocó, como habían anticipado, un enfriamiento del planeta.
Por el contrario, los científicos observaron que el Sol pudo haber ocasionado que la Tierra se calentara todavía más.
Sobre la base de estos hallazgos, este equipo consideró igualmente la posibilidad de que se pudiera generar una situación inversa: que en los períodos en los que la actividad solar es mayor, el planeta se enfríe en lugar de calentarse.