El presidente Enrique Peña Nieto promulgó ayer una amplia reforma política electoral, el mayor cambio en las últimas décadas y que entre otras cosas permite la relección legislativa, crea un nuevo sistema de supervisión electoral y da autonomía a la Procuraduría General del Ejecutivo.
La reforma modifica un tema que había sido tabú desde la época posrevolucionaria de principios del siglo XX.
Ahora, la norma establece que senadores y diputados podrán permanecer en su cargo hasta por un periodo de 12 años, limita a presidentes y gobernadores.