El panorama político y social de Bolivia enfrenta hoy un nuevo reto, con la aprobación o no de su reforma constitucional.
Para la analista Jimena Acosta, la situación se torna muy difícil, ya que las últimas encuestas indican que 20% de la población boliviana está indecisa para este referéndum. Esta cifra pone en duda el resultado de la consulta popular.
Además las cifras presentadas indican que el margen entre el "Sí" y el "NO", es muy pequeño (entre el 1 y 2%).
La analista boliviana, en conversación telefónica con Panamá América, aseguró que bajo estas circunstancias podría ganar el "Sí" muy estrechamente, o generarse un fraude".
La propuesta Constitucional debe ser aprobada con el 50% más un voto, pero con los márgenes que existen en las encuestas entre el "Sí" y el "NO", lo que se propone, es que el presidente Evo Morales, negocie con los opositores para tener una Constitución de consenso.
En caso de ganar el "NO", es posible que haya una oportunidad para que la Asamblea Constituyente promueva una Carta Magna equitativa.
La consulta popular de hoy se realiza con un alto grado de desconfianza en las autoridades electorales.
Acosta afirmó que se han registrado algunas anomalías en el padrón electoral, y en la adquisición de la tinta que no es indeleble.
Además el informe presentado por los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre los niveles de confianza no son congruentes con las denuncias que se han presentado contra las autoridades electorales.
Los temas más delicados dentro del proyecto constitucional tienen que ver con la reelección presidencial y la extensión mínima que debe tener un latifundio improductivo (5,000 ó 10,000 hectáreas) para ser expropiado por el Estado.
Este último punto sobre tierras, según la analista Acosta, podría ocasionar conflictos entre los sectores campesinos y la desobediencia civil.
"Es muy difícil predecir qué pasará hoy en el referéndum, pero solo esperamos que la ciudadanía tome la mejor decisión", sentenció Acosta.
Campaña opositora.
El bloque opositor, ha manejado el tema constitucional de manera diferente con el fin de hacerle ver a la ciudadanía que esta es lesiva a los valores y que va contra la Iglesia Católica, y que el país será dividido en 36 regiones, puntualizó Acosta.
En esta oportunidad la oposición trabajó casi por todo el país, para lograr mayores adeptos para el "NO".
Situación de Evo.
"Podemos decir que este es el período más difícil de su administración".
Pese a que cuenta con un apoyo significativo de la ciudadanía, su cambio de discurso, ha causado descontento en los sectores que lo apoyaban abiertamente.
Antes el Presidente se mostraba en desacuerdo con las autonomías por considerarlas lesivas para el país, ahora las apoya.
Según la analista Acosta, las declaraciones emitidas en últimas fechas por Morales, en las que ha señalado su interés de querer perpetuarse en el poder, han molestado a las bases y a los Aymaras que son partidarios de la rotación del poder.
Además la negativa del Presidente de explicar las reformas constitucionales entre los intelectuales y los Aymaras, en diversas lenguas, especialmente la quechua, lo ha dejado mal parado, ya que se cree que éste solo habla español y desconoce los diversos dialectos del país.
Acosta aseguró que "el mandatario ha perdido puntos por sus constantes enfrentamientos con la Iglesia Católico". "Hay que recordar que el 72% de los bolivianos son católicos", bajo estas circunstancias Morales ha desmejorado en tres años de gobierno.