En noviembre, cuando la gente del estado de Florida vote para elegir al próximo presidente de EE.UU., tendrá que decidir también si quiere que la constitución del estado prohíba los matrimonios homosexuales.
La iniciativa fue promovida por la organización Florida a favor del matrimonio. Su portavoz John Stemberger, dijo que "los estudios demuestran que los niños están mucho mejor si tienen una madre y un padre".
"Yo diría que ésa es la principal entre muchas otras razones para definir el matrimonio legalmente como la unión entre un hombre y una mujer", agregó.
Según las últimas estadísticas disponibles, Florida ocupa el octavo lugar del país en cuanto a parejas del mismo sexo viviendo en la misma casa. Más de 9,000 de esos hogares son hispanos.
Steven Gaskill, de Florida Red and Blue, una organización que se opone a que la prohibición de los matrimonios homosexuales sea incluida en la constitución, indicó que la propuesta de reforma no tiene sentido.
"Aunque esta enmienda sea aprobada o rechazada en noviembre, los matrimonios homosexuales serán ilegales en el estado porque hay una ley, que está vigente, que prohíbe los matrimonios entre personas del mismo sexo", afirma.
Por eso, le preguntamos a John Stemberger si no están nadando contra la corriente al promover una prohibición constitucional a los matrimonios homosexuales en un estado donde, al menos en algunos lugares, la homosexualidad es bastante aceptada.
"Si dos personas quieren vivir juntas, compartiendo la misma casa o como quieran llamarlo, estamos en una sociedad libre y pueden hacerlo si quieren. Pero eso es diferente a comparecer ante el Estado y pedirle que haga de esa relación un matrimonio o una familia", explica.