Tras 14 años de tiras y aflojas, el Senado chileno aprobó el miércoles una serie de reformas claves en la constitución diseñada por el ex dictador Augusto Pinochet, que permitirán eliminar la influencia militar sobre el Congreso y el Presidente.
Antes de la votación, senadores de los seis partidos que conforman los bloques oficialista y opositor habían suscrito un acuerdo para realizar los cambios a la carta fundamental instaurada por Pinochet en 1980 con la intención de mantener la tutela militar sobre la vida política del país.
Entre las modificaciones apoyadas unánimemente por la Cámara Alta, se incluye la eliminación de una decena de senadores no electos, entre los cuales se cuentan ex jefes de las fuerzas armadas y ex mandatarios.
Los senadores aprobaron también, una reforma que permite al Presidente de la República remover a los comandantes en jefe de las fuerzas armadas, una prerrogativa derogada durante el gobierno de Pinochet.