El reformista Boris Tadic, elegido presidente de Serbia en los comicios del mes pasado, asumió oficialmente ayer el cargo tras jurar ante los diputados en el Parlamento.
En su discurso de investidura, pronunciado en presencia de numerosas personalidades políticas de Serbia y de la unión estatal serbio-montenegrina, así como de unas 40 delegaciones extranjeras y de diferentes instituciones internacionales, Tadic afirmó que el ingreso en la Unión Europea (UE) es la prioridad de Belgrado.
"El ingreso en la UE es nuestro objetivo y el principal cometido", indicó el nuevo presidente serbio, quien admitió que la vía hacia ese objetivo "no será fácil y requerirá muchos esfuerzos".