- 100 millones de dólares otorgará la Organización Mundial de la Salud para combatir el virus del Ébola.
Enfermos de Estados Unidos se convierten en ‘conejillos de indias’
- El médico Kent Brantly y la misionera Nancy Writebol, repatriados a Estados Unidos tras contraer el virus de Ébola en Liberia, siguen mejorando en un hospital de Atlanta, en el que prácticamente son “conejillos de indias de un tratamiento experimental que hasta ahora no se había ensayado en humanos. Aunque algunos medios de comunicación han calificado el suero como “un secreto” y ha habido críticas por su uso solo con dos estadounidenses, el desconocimiento que había sobre el tratamiento respondía a que se encontraba en la fase de pruebas con animales, dentro del proceso normal de pruebas clínicas antes de autorizarse su uso en humanos.
Recomendaciones de no viajar a los países afectados y mayor control en aeropuertos son las principales medidas adoptadas en todo el mundo para prevenir la peor epidemia de ébola de la historia, que ha causado casi un millar de muertos en cuatro países del oeste de África desde marzo.
Adicionalmente, España y Estados Unidos han optado por repatriar a sus nacionales infectados en Liberia, todos ellos misioneros (un médico, una enfermera y un religioso) que asistían a los enfermos de ébola en ese país.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 1,711 contagios, 932 de ellos mortales, en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry; país este último donde comenzó el brote, el 22 de marzo.
Los expertos del Comité de Emergencia de la OMS estudiarán hoy si la epidemia constituye una emergencia sanitaria de alcance internacional.
De momento, solo la aerolínea británica British Airways ha suspendido, desde el martes y hasta el 31 de agosto, sus cuatro vuelos semanales a la capital de Sierra Leona y sus conexiones con la de Liberia; aunque el Ministerio de Exteriores del Reino Unido no ha emitido ninguna alerta en contra de viajar a la zona.
Otros países como Estados Unidos, España, Alemania, la India, Grecia, Austria, Bélgica o México sí han desaconsejado viajar a la región afectada, pero la mayoría ha emitido avisos para que los viajeros tomen las precauciones y ha reforzado los controles epidemiológicos en sus aeropuertos.
En 20 aeropuertos internacionales estadounidenses están en alerta para poner en cuarentena a las personas que muestren señales de contagio, la misma medida preventiva decidida por Marruecos, Tailandia, Malasia, Vietnam, Brasil, Cuba o la India.
Medidas
La India pidió además información detallada de los 4,700 indios que se encuentran en los países afectados para poder identificarlos a su regreso a casa, y Cuba mantiene un control diario de sus colaboradores en misiones médicas en África.
Filipinas, con 3,700 residentes en los tres países africanos más afectados, ha dejado de enviar trabajadores a la región y, en China, la ciudad de Nankín tomó medidas sanitarias especiales de prevención ante la llegada de seis atletas de los países con ébola para los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se inaugurarán el día 16 de agosto.
El último país afectado por este brote ha sido Nigeria, el más poblado de África, donde a finales de julio murió un estadounidense llegado de Liberia con ébola y después la enfermera que lo atendió, según informó el Ministerio de Sanidad.
Esta semana Nigeria ha adoptado medidas para contener la enfermedad como prohibir el traslado de cadáveres desde los países vecinos o solicitar a Estados Unidos el medicamento experimental con el que están siendo tratados los dos estadounidenses repatriados con ébola.
Con una mortalidad de hasta el 90%, no hay vacuna ni tratamiento específico contra el virus del ébola, que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados, y causa hemorragias graves.