El gobierno egipcio ha adoptado un paquete de medidas para frenar la propagación de la gripe aviar, tras un preocupante aumento de los muertos por ese virus, transmitido, sobre todo, por la cría de aves domésticas.
Con el inicio del mes de enero, cuando el virus es especialmente activo por el frío y tras la muerte en diciembre pasado de cuatro personas en menos de una semana por la infección, las autoridades se han puesto en alerta para frenar esa enfermedad.
Entre esas medidas está el cierre durante al menos seis meses de las granjas donde ha aparecido el virus y la prohibición total del transporte de aves vivas entre provincias, medida esta última que se ha decretado en varias ocasiones de manera infructuosa.