Funcionarios sirios de alto rango solicitaron a Rusia un crédito financiero y suministros de productos petroleros, señal de que el régimen del presidente Bachar al Asad ha resentido las acciones globales en su contra por reprimir la rebelión.
Mientras una delegación siria sostenía conversaciones en Moscú, un escuadrón de barcos de guerra ruso se aproximaba al puerto sirio de Tartus, la única base naval que Rusia posee fuera de las naciones que integraron la Unión Soviética.
El Ministerio de Defensa de Rusia dijo que algunos barcos podrían atracar para reabastecerse de suministros.
El viceprimer ministro sirio, Qadri Jamil, dijo que han solicitado un crédito a Rusia.