El régimen sirio recurrió a los tanques del Ejército para aplastar las protestas que han estallado en ese país, con una intervención militar que ha causado más de veinte muertos, según fuentes de la oposición.
La intervención del Ejército se ha centrado en la ciudad de Deraa, en el sur del país, y en la localidad de Duma, en los alrededores de Damasco, y ha incluido disparos a edificios y manifestantes, según activistas de derechos humanos.

Es la primera vez desde que estallaron las protestas públicas en Siria, a mediados de marzo, que el régimen de Bachar al Asad recurre a los tanques del Ejército para sofocar estas manifestaciones. En el pasado los militares se han limitado a labores de vigilancia.
“El régimen sirio siempre ha recurrido al Ejército según la necesidad, y como la situación se está agravando, ha tenido que intervenir directamente”, dijo telefónicamente el activista Ammar Qurabi.

La intervención militar comenzó poco antes del amanecer. Los tanques y las tanquetas, según Qurabi, forman parte de un operativo militar para rodear los principales focos de resistencia contra el régimen de Bachar al Asad.
El activista y ex preso político sirio Yasin Haj Saleh declaró en una conversación telefónica que, según informes no confirmados, unas veinte personas han muerto por esta ofensiva en Deraa, cerca de la frontera con Jordania.
Saleh también dijo que 23 personas fueron detenidas en Duma, a las afueras de Damasco, y agregó que hasta hoy no habían recibido informaciones sobre la posibilidad de que haya habido muertos en esa localidad.
No se ha podido verificar independientemente estas informaciones. Los periodistas tienen limitaciones para desplazarse por Siria, y las comunicaciones telefónicas están interrumpidas en algunos sectores.
ShaamNews también asegura que entre los heridos hay algunos miembros del Ejército por disparos de las fuerzas de seguridad, algo que no ha podido ser ratificado en otras fuentes.
La agencia oficial siria, SANA, al dar cuenta de estar intervención militar, dijo, citando una fuente castrense no identificada, que se debía a la petición de los habitantes de Deraa “para poner fin a los asesinatos, el sabotaje y la intimidación”.
De acuerdo con esta versión, las tropas del Ejército, apoyadas por las fuerzas de seguridad, “persiguieron a grupos radicales terroristas” y detuvieron un número no determinado de personas, a la vez que confiscaron “gran cantidad de armas y municiones”.
Aunque el Ejército intervino en labores de orden público en los años ochenta para sofocar protestas populares durante el régimen de Hafez al Asad, padre del actual gobernante, nunca antes había intervenido directamente en el mandato de Bachar al Asad.
“Lo que Bachar está desplegando ahora son unas brigadas que solo siguen sus órdenes directamente”, afirmó Qurabi, que está de visita en El Cairo y en comunicación con lo que está ocurriendo en Siria.
Condena.
Los cuatro países de la Unión Europea que se sientan en el Consejo de Seguridad de la ONU buscarán hoy que el máximo órgano de decisiones internacional condene la violencia de los últimos días en Siria. Alemania, Francia, Reino Unido y Portugal han hecho circular entre los demás países miembros del Consejo un proyecto de declaración en el que “se pide la condena de los actos de violencia en Siria y una investigación independiente”.
“La situación en Siria es en extremo grave y se necesita una condena muy clara de la comunidad internacional”, expresó el embajador de Portugal ante la ONU, José Filipe Moraes.