La Fragata Libertad, el buque escuela de la Armada, arribó ayer a la costa argentina en medio de una entusiasta bienvenida, tras haber estado retenido más de dos meses en un puerto de Ghana por una demanda de bonistas que litigan contra el país sudamericano.
Miles de simpatizantes del gobierno de la presidenta Cristina Fernández viajaron a la ciudad costera de Mar del Plata para un acto convocado como un festejo pero con fuerte significado político.
El gobierno logró el 15 de diciembre que el Tribunal Internacional del Derecho del Mar fallara a favor de la liberación del buque, embargado en Ghana a raíz de la demanda de inversores internacionales que exigían el pago de $370 millones por bonos de la deuda en cese de pagos desde fines de 2001.
La mayoría de los miembros de la oposición no acudió a Mar del Plata.