Dos barcos cargados de plutonio radiactivo completaron ayer su trayecto de Japón a Gran Bretaña para amarrar en un puerto inglés en medio de protestas de los ambientalistas.
El Pacific Pintail entró en Barrow-in-Furness, cerca del complejo nuclear de Sellafield, y le siguió 90 minutos después el Pacific Teal, en medio de los botes de los manifestantes.
Embarcaciones armadas y helicópteros de la policía escoltaron los barcos, de propiedad de la firma British Nuclear Fuels Ltd.
Los trabajadores descargaron el material nuclear en trenes, que salieron rumbo a Sellafield ayer por la tarde.
Los barcos zarparon de Japón el 4 de julio con una carga de combustible producido en Sellafield que fue rechazado por una planta nuclear nipona. Los ejecutivos de Sellafield, que recicla desechos nucleares en cápsulas de uranio utilizables, admitieron que su personal había fingido controles de seguridad en su proceso en 1999.
Los grupos ambientalistas protestaron diciendo que el viaje era demasiado peligroso y que la carga radiactiva era vulnerable a posibles ataques.
“No podemos decir que él fue responsable del envenenamiento. Podría haber otros sospechosos, como en un caso de asesinato”, dijo.
También había confusión sobre la cifra de muertes proporcionada por la televisión CCTV, de 38.
Un reporte en el sitio web de la agencia oficial de noticias Xinhua dijo el sábado que habían muerto 41 personas, pero el informe desapareció rápidamente.