Integrantes de la Unión de Abogadas de Panamá, conjuntamente con la Asociación de Juezas, la Defensoría del Pueblo y la Organización Internacional del Trabajo (OIT-IPEC), hicieron la entrega formal.
El documento fue presentado a la Primera Dama de la República, Vivian de Torrijos, quien reconoció la situación que se da en el país, donde miles de niños y niñas realizan trabajo doméstico.
La Primera Dama destacó que no nos damos cuenta porque no están en las calles como los que vemos en los supermercados o semáforos.
Añadió que estos menores muchas veces son víctimas de maltrato, abusos psicológico y hasta sexual.
Mencionó que en Cañazas y La Mesa, en la provincia de Veraguas, el 20% de los menores que desarrollan trabajos domésticos, han tenido ya una experiencia de abuso sexual, bien sea por sus patronos o en su propia familia.
Aseguró que además de sufrir el impedimento de proseguir sus estudios, y de recibir una paga menor al salario mínimo, en algunos lugares trabajan sólo por el techo y la comida.
Vivian de Torrijos denunció lo que denominó "cierta complicidad de la sociedad" que ve el trabajo doméstico infantil como una actividad doméstica de las mujeres y no como un desempeño laboral, y reiteró el apoyo que brindará para su erradicación.
Anunció la próxima reforma del Decreto 25 del 15 de abril de 1997, y del Decreto 18 del 19 de julio de 1999, mediante el cual se creó el Comité para la Erradicación del Trabajo Infantil.
El objetivo es tener un instrumento más cónsono y actualizado.
Planteó la necesidad de crear una secretaría que incluirá sectores de la sociedad civil y representantes de los Tribunales de Niñez.
Por su parte, Nischma Villareal, representante de la Unión Nacional de Abogadas, quien presentó el proyecto, dijo al Panamá América que éste es el resultado del esfuerzo conjunto de varias organizaciones civiles e institucionales, coordinadas por su gremio.
Señaló el efecto devastador porque crea un ciclo, pues a menor educación de las mujeres, menor su participación en el desarrollo económico y social, provocando un círculo de pobreza intergeneracional.
La Primera Dama, al centro, junto a la ministra de la Juventud y el de Trabajo. Expone Nischma Villarreal, en representación de las abogadas.
91% del trabajo doméstico es realizado por menores de edad.