El máximo responsable de seguridad alimentaria de China, Li Changjiang, renunció ayer debido al escándalo por la leche adulterada que ha causado ya la muerte de cuatro niños y afectado a cerca de 53,000 en China, informó la agencia de noticias Xinhua.
Del total de niños que recibieron tratamiento, cerca de 13,000 están todavía hospitalizados tras ingerir leche mezclada con melamina, un químico que engaña a los detectores de proteínas y que produce cálculos renales en los menores.
El Consejo de Estado (Ejecutivo chino) aceptó la dimisión de Li, que hasta ayer era el director general de la Administración de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena (AQSIQ), un cargo que ocupará a partir de ahora Wang Yong, ex secretario general del Consejo de Estado y responsable del órgano disciplinario.
La agencia oficial no ha explicado todavía los motivos de la dimisión de Li, aunque la vincula al escándalo de la leche adulterada.
Li Changjiang fue nombrado ministro y segundo responsable de la AQSIQ en 2001, y este mismo año fue ascendido a líder de esta cartera, después de haber sobrevivido los escándalos por intoxicación el año pasado.