El asediado Gobierno de Japón sufrió otro duro revés cuando su flamante ministro de Reconstrucción de Desastres se vio obligado a renunciar apenas una semana después de su nombramiento por las críticas que se ganó por ser ofensivo con funcionarios de la zona devastada por un “tsunami” y maremoto.
El lloroso ministro Ryu Matsumoto se disculpó y presentó su renuncia luego de un viaje durante el fin de semana en el que criticó duramente al gobernador local por haber llegado tarde a una reunión y haberlo amenazado con detener la ayuda. El ministro Matsumoto tuvo una actitud arrogante e indiferente.