Un ministro del gabinete británico renunció ayer en protesta por el respaldo que su gobierno le ha dado a los planes estadounidenses de atacar Irak.
Robin Cook renunció como líder del partido gobernante en la Cámara de los Comunes tras una reunión en privado con el primer ministro Tony Blair, poco antes de una reunión del gabinete en pleno, informó la oficina del primer ministro.
No puedo aceptar la responsabilidad colectiva por la decisión de comprometer a Gran Bretaña ahora en una acción militar en Irak sin un acuerdo internacional y sin apoyo interno"", dijo Cook en un comunicado a Press Association, la agencia de noticias británica.
Cook renunció poco después que Gran bretaña y Estados Unidos anunciaron que abandonaban sus esfuerzos para lograr la aprobación de Naciones Unidas para una acción militar. Muchos legisladores del partido de Blair, el Laborista, exigían tal resolución como precio de su apoyo para una guerra.
Clare Short, la secretaria de Desarrollo Internacional, quien la semana pasada calificó la política de Blair de temeraria"" y que amenazó con renunciar, permaneció en el gabinete. Short no hizo declaración alguna a la prensa cuando terminó la sesión del gabinete.
Cook fue secretario de Relaciones Exteriores en el primer gobierno de Blair, en 1997, pero fue reemplazado por Jack Straw en el 2001. En su carta de renuncia presentada a Blair, Cook elogió al primer ministro y a Straw por sus “heroicos esfuerzos"" para lograr una nueva resolución de la ONU. “No es culpa de ustedes si esos esfuerzos fracasaron"", escribió.
Renuncia ministro que no está de acuerdo con la guerra
Cook destacó desde pequeño gracias a una inteligencia excepcional y una capacidad de trabajo fuera de lo común.