EL MINISTRO peruano del Interior, Javier Reátegui, renunció ayer debido a la sublevación de un grupo de ex soldados nacionalistas a principios de año que dejó seis personas muertas.
Reátegui leyó su renuncia en una presentación al Congreso en la que defendió junto al ministro de Defensa, Roberto Chiabra, y el primer ministro, Carlos Ferrero, la reacción del gobierno y de las fuerzas de seguridad del Estado durante la revuelta.
"Me voy con la tranquilidad de la misión cumplida, reiterando mi agradecimiento a los funcionarios del ministerio del Interior y de la Policía de Perú", afirmó el ministro, quien precisó que el presidente Alejandro Toledo ya conocía su decisión.