“¡Renuncio!” dijo Shevardnadze en su residencia, al término de un encuentro con los líderes opositores.
“Vi que íbamos hacia un derramamiento de sangre y que era mejor que dejara el poder para que esto terminara sin que corra sangre”, agregó.
Shevardnadze consideró que su renuncia “no es una gran tragedia”.
Al ser consultado a quién le estaba entregando el poder, Shevardnadze respondió: “Eso ya no me concierne”.
Fuentes de la oposición informaron que la presidenta del parlamento saliente, Nino Burdjanadze, asumirá la jefatura del gobierno hasta la elección de un nuevo mandatario en unos comicios que deben realizarse en un plazo de 45 días.
Burdjanadze “reemplaza” al mandatario en la presidencia del país, dijo el líder de la oposición radical, Mijail Saakachvili.
Otro de los líderes de la oposición, el ex presidente del Parlamento Zurab Javania, anunció que “en los términos de la Constitución, una elección presidencial debe tener lugar en un plazo de 45 días”.
El anuncio de la renuncia se produjo luego de una reunión entre Shevardnadze, el canciller ruso Igor Ivanov, Saakachvili y Javania. Los dos principales líderes opositores que obligaron a Shevardnadze a dimitir rindieron homenaje a su “valerosa decisión”, pues se “evitó derramar sangre” en el país.
“Shevardnadze “actuó con valor y evitó derramar sangre. Es un acto muy digno”, declaró a la televisión Mijail Saakachvili, líder del Movimiento Nacional y principal animador de las manifestaciones opositoras.
“El Presidente y su familia conservarán en Georgia todos sus bienes. El se quedará aquí”, precisó.
Shevardnadze abandonó en auto la residencia presidencial de las afueras de la capital donde se había reunido con la oposición antes de anunciar su dimisión. Por el momento se ignora hacia dónde se dirigía.
Otro líder opositor, el ex presidente del Parlamento Zurab Javania, dijo “respetar mucho” la decisión de dimitir de Shevardnadze. Estados Unidos anhela trabajar con el nuevo gobierno de la presidenta interina, Nino Burdjanadze, "en sus esfuerzos por mantener la integridad de la democracia" del país, dijo ayer el Departamento de Estado.
"Anhelamos trabajar con la presidenta interina Burdjanadze en su esfuerzo por mantener la integridad de la democracia de Georgia mientras intenta asegurar que este cambio de gobierno siga la Constitución", dijo el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher, en un comunicado.
Por su parte, el último líder soviético Mijaíl Gorbachov alabó ayer la decisión del presidente georgiano, Eduard Shevardnadze, al presentar su renuncia para evitar que la crisis política en Georgia acabe en un baño de sangre.
“Lo conozco muy bien. No es un cobarde, pero, por lo visto, ha entendido que debe dar este paso para no dividir a Georgia”, dijo Gorbachov sobre el que fuese su ministro de Asuntos Exteriores en los años de la “perestroika”.
Alabó asimismo la misión mediadora que desempeñó en la crisis política georgiana el jefe de la diplomacia del Kremlin, Igor Ivanov, quien ayudó a la salida pacífica del conflicto.