Se ha confirmado que casi 93,000 personas han muerto desde que comenzó la guerra civil en Siria hace más de dos años, reveló Naciones Unidas, un marcado aumento en la cifra de muertes mientras el combate se torna cada vez más sectario y las matanzas que azotan al país parecen imparables.
La oficina de derechos humanos de la ONU con sede en Ginebra informó que ha documentado 92,901 muertes entre marzo de 2011 y finales de abril de 2013 relacionadas con el conflicto en Siria. Pero la alta comisionada de Naciones Unidas para los derechos humanos, Navi Pillay, dijo que resulta imposible proporcionar un número exacto, que podría ser mucho mayor.
Entre las víctimas habría 6,561 niños, 1,729 de ellos menores de 10 años.