Amnistía Internacional expresó ayer su preocupación por el estado de emergencia y el toque de queda impuestos desde el viernes en Malé, capital de las Maldivas, tras la represión de una protesta.
AI señala que "un gran número de manifestantes pacíficos resultaron heridos" por "golpes que les propinó la Policía con palos". Las Maldivas vivieron hace un año sus mayores disturbios, luego de las protestas por la muerte de cuatro presos a manos de la Policía.