La decisión del gobernador de Texas, Estados Unidos Rick Perry, de destinar soldados de la Guardia Nacional para proteger sus fronteras con México “no solo es desagradable”, sino también “condenable” y “reprobable”, aseguró el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.
Es una política “que no se inscribe en el espíritu de cordialidad y de buena amistad entre dos países”, dijo el mandatario al diario El Universal.
Peña Nieto destacó que otros estados del país norteamericano han “cambiado su política, la han hecho mucho más amigable, especialmente para la población migrante”.
“Me parece que esta actitud es completamente reprobable y tampoco resuelve un problema al que tenemos que hacerle frente de manera conjunta”, insistió el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, quien explicó que esta política no concuerda con la idea de “una mejor vecindad, de una mejor relación, de una agenda multitemática” con Estados Unidos.
El 21 de julio, Perry anunció que desplegaría 1,000 soldados de la Guardia Nacional de Texas en la frontera con México, ante la avalancha de niños que llegan a Estados Unidos de manera ilegal desde Centroamérica.
Perry, del Partido Republicano, fundamentó su decisión en las consecuencias que está teniendo la llegada de los menores, como el hecho de que las bandas criminales aprovechan que la Patrulla Fronteriza está concentrada en atender a los niños.