La Cámara de Representantes de EE.UU., bajo el control republicano, aprobó una medida para desmantelar la reforma del sistema de salud aprobada en 2010, en medio de denuncias de que su revocación será un "desastre" para la economía.
Con 245 votos a favor y 189 en contra, la medida se aprobó sobre líneas partidistas, tras un álgido debate que repitió, casi palabra por palabra, los mismos argumentos del año pasado.
Los demócratas que controlan el Senado no preven debatirla y, de todas maneras, el presidente Barack Obama ha prometido vetarla si llega al Despacho Oval.
La votación, puntualizada con vítores y abucheos en la galería de visitantes, que fue una promesa electoral de los republicanos el año pasado, puso fin a siete horas de debate que reflejó las viejas pugnas ideológicas entre los dos partidos.
Promulgada por el presidente Obama el 30 de marzo de 2010, la reforma sanitaria es una de sus principales victorias legislativas y supone la mayor transformación del sistema de salud desde la década de 1960.