Republicanos intentan de nuevo anular la reforma sanitaria
La reforma sanitaria, avalada por el Tribunal Supremo el pasado 28 de junio, es el mayor logro legislativo en política interna del presidente Barack Obama durante su mandato.
La Cámara de Representantes de EE.UU., bajo dominio republicano, inició hoy un debate para tratar de anular, nuevamente, la reforma sanitaria de 2010 que aunque prosperara en la cámara baja afronta el rechazo del Senado.
La reforma sanitaria, avalada por el Tribunal Supremo el pasado 28 de junio, es el mayor logro legislativo en política interna del presidente Barack Obama durante su mandato, pero los republicanos han prometido revocarla por considerarla una costosa intrusión del Gobierno federal.
Así, tanto en ruedas de prensa como en audiencias y ante el pleno de la Cámara de Representantes, los legisladores republicanos dejaron en claro hoy que usarán la controversia para movilizar a la base conservadora de su partido en los comicios del próximo 6 de noviembre.
Aunque la anulación de la reforma sanitaria sea aprobada en el pleno de la Cámara Baja, en un voto previsto para mañana por la tarde, ésta afronta una lucha cuesta arriba en el Senado, bajo control demócrata.
No es la primera vez que los republicanos intentan revocar la reforma sanitaria o debilitarla mediante fuertes recortes, pero todo esfuerzo ha sido rechazado por los demócratas en la Cámara Alta.
El propio presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, dijo hoy a los periodistas que, de hecho, su bancada ha votado "más de 30 veces para revocarla, quitarle fondos y reemplazarla".
"Estamos decididos a eliminar esta ley y haremos lo posible para frenarla", afirmó Boehner, repitiendo la promesa que hizo al poco de conocerse el fallo del Tribunal Supremo a favor de la reforma sanitaria.
Desde el pleno de la Cámara Baja, el legislador republicano de Maryland Andy Harris aseguró que la reforma sanitaria "impide la creación de empleos y tenemos que intentar anularla de nuevo".
"Los estadounidenses ya han escuchado bastante sobre esta reforma y la quieren ver anulada. Debemos escucharles y aprobar la medida (para su anulación)", agregó Harris.
Mientras tanto, los demócratas han insistido a lo largo del día en que los republicanos se quejan pero no ofrecen una alternativa viable al sistema de salud actual, que priva a millones de cobertura médica y no corrige los costos exorbitantes del cuidado de salud.