Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana empezaron a comprometerse por escrito a no presentarse como candidatos de un tercer partido mientras aguardaban la palabra de Donald Trump de que hiciera otro tanto.
El empresario multimillonario agitó el avispero en la puja por la candidatura republicana cuando, en respuesta a la primera pregunta en el debate inaugural de la campaña 2016, se negó a prometer respaldo al candidato del partido de no ser él.
"Todo candidato debe tomar la decisión de buscar realmente la postulación de nuestro partido o de querer jugar a dos puntas", comentó el jueves el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, en una presentación en Fox News, durante la cual firmó la promesa.
"He tomado mi decisión. Quiero la postulación de nuestro partido y la apoyaré sea quien fuere el postulado aunque no sea yo", afirmó Christie. "Esa es la decisión que Donald tiene que tomar", agregó.
Un funcionario republicano, que habló con la condición del anonimato para aludir a conversaciones privadas, dijo que hay indicios de que Trump probablemente firmará la promesa.
A no ser por Trump, probablemente nunca habría hecho falta ese juramento de lealtad.
"Estoy hablando acerca de mucha influencia", dijo Trump en el primer debate al rehusar entonces prometer no presentarse como candidato independiente", dijo.