Una niña de 13 años pasó un año encadenada y encerrada en el sótano de una casa de la ciudad de Toledo, en Ohio (Estados Unidos).
La menor escapó en un descuido de sus captores, que al parecer son el padrastro y el hermanastro de la niña.
Se trata de Timothy Ciboro de 53 años y Esten Ciboro, de 27, quienes fueron arrestados.
Al llegar a la casa, los agentes de la policía hallaron cadenas, restos de comida, un cubo de plástico para defecar y otros objetos recriminatorios.
El vecindario recibió la noticia con sorpresa e indignación. “Si lo hubiera sabido hubiera tirado la puerta abajo” , comenta un vecino, en declaraciones recogidas por NY Daily News.