El Departamento indio de Trabajo, en colaboración con una ONG, rescató a un total de 54 niños que trabajaban en condiciones de esclavitud en varias fábricas de Nueva Delhi.
La operación de rescate estuvo a cargo de cinco equipos del departamento que hicieron redadas en distintas fábricas textiles en el sur de la capital, de donde rescataron a 54 niños de entre 7 y 14 años, además de a una veintena de adolescentes menores de 18 años que también eran explotados.
La mayoría de los niños llegaron a Nueva Delhi víctimas del tráfico de menores y procedentes de regiones orientales, como Bengala, Bihar y Jharkand, estas dos últimas entre las más pobres del país.
Una vez en Nueva Delhi, fueron "vendidos" como trabajadores, sólo una pequeña parte de los rescatados había llegado a la capital con sus familias. Unos doce millones de niños son explotación laboral en la India.