Canadá, Chile y Uruguay debieron retirar un proyecto de declaración condenando la situación de los derechos humanos en Cuba que presentaron ayer ante el Consejo Permanente de la OEA, al no lograr apoyo suficiente entre los 34 países miembros del organismo.
Los tres patrocinantes, respaldados por otros 13 miembros de la Organización de Estados Americanos, decidieron someter el documento como una declaración al Consejo, sin que pudiera ser considerado como una expresión oficial del cuerpo.
El texto expresa "su profunda preocupación por el grave deterioro de la situación de los derechos humanos en Cuba durante marzo y abril de 2003, evidenciado por arrestos y severas condenas a más de 75 ciudadanos cubanos que habían participado en actividades políticas pacíficas.
222 El debate constituyó una rara ocasión en que una alta instancia de la OEA abordaba el caso de La Habana.
La iniciativa, que fue debatida durante tres horas, también mencionó "el juicio y ejecución sumaria de tres personas el 11 de abril de 2003, en contravención a las garantías mínimas del debido proceso". Esas personas secuestraron un ferry en un fallido intento por llegar a Estados Unidos.
La decisión de retirar el proyecto para luego presentarlo como una expresión de algunos países miembros permitió a la OEA preservar su tradición de aprobar sus resoluciones y declaraciones por consenso, aunque el embajador de Estados Unidos, Roger Noriega, dijo que habrían ganado una eventual votación.
"Habríamos llegado a los 18 votos necesarios", dijo Noriega a la prensa al término del debate, agregando que algunos países del Caribe habrían apoyado la iniciativa, pero "no quisimos empezar este proceso para dividir a la OEA".
El debate constituyó una rara ocasión en que una alta instancia de la OEA aborda el caso de Cuba fuera del ámbito de la Comisión de Derechos Humanos del organismo.