Estados Unidos enfrentó ayer el recelo de otros miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por sus planes de devolver la soberanía a un gobierno interino de Irak el 30 de junio.
Francia, Alemania, Rusia y China indicaron que querían cambios al proyecto.
El presidente francés, Jacques Chirac, llamó a su homólogo, George W. Bush, para decirle que la soberanía en Irak debe ser algo "real" y los iraquíes deben percibirla así.
En Londres, el primer ministro Tony Blair dijo que los iraquíes tendrían que estar de acuerdo con una operación militar de gran envergadura liderada por EU.
Según el canciller alemán Gerhard Schroeder un nuevo gobierno "tiene que ser capaz de tomar decisiones sobre temas de seguridad o, de lo contrario, no será un gobierno verdadero".
El dirigente del Congreso Nacional Iraquí, Ahmad Chalabi, que también participa en el Consejo, no escatimó críticas al proyecto, en particular al papel que le concede a la ONU.