Un grupo de investigadores norteamericanos ha certificado los daños que produce el humo del tabaco en los fumadores pasivos mediante una resonancia magnética.
Estos expertos, de la Universidad de Virginia y del Hospital Infantil de Filadelfia, mostraron el daño estructural que sufrían los pulmones de 43 voluntarios, incluyendo siete fumadores y ex fumadores y 36 personas que nunca habían fumado, 18 de los cuales tenían un alto nivel de exposición al humo de cigarrillos por sus trabajos.
En el experimento comprobaron cómo a mayor exposición al humo ambiental, se producía más daño.
Mediante una sofisticada resonancia magnética que permite ver la estructura de los pulmones con más precisión que el escáner o el TAC, los investigadores mostraron el deterioro pulmonar de los fumadores pasivos, así como de los fumadores.