Un estudio de los restos de una especie de dinosaurios hallados en las montañas de los Pirineos refuerza la hipótesis de que la extinción de estos animales no fue gradual sino repentina, como consecuencia del impacto de un asteroide sobre la Tierra.
El hallazgo paleontológico y su posterior análisis demostraría que estos ejemplares mantuvieron su diversidad hasta la extinción final, hace 65 millones de años y, por tanto, que su declive no fue gradual como plantean ciertas tesis, dijo ayer el Instituto Catalán de Paleontología (ICP).
La revista científica Paleo 3 recoge en su última edición los resultados del análisis de los restos fósiles de dinosaurios saurópodos hallados en los Pirineos.
El estudio indica que los saurópodos -unos dinosaurios herbívoros de cuello y cola largas- que vivieron al final del Cretácico en Europa mantuvieron su diversidad hasta la extinción, hace unos 65 millones de años, en contra de las teorías gradualistas.