El representante de Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana, consideró ayer, que los resultados de las elecciones de Bosnia "parecen representar un voto de frustración, pero desde luego no un voto de vuelta al nacionalismo de hace diez años".
Solana indicó, en un comunicado difundido en Bruselas, que "es difícil sacar conclusiones firmes hasta que se conozcan los resultados finales" de los comicios legislativos y presidenciales celebrados el pasado sábado.
Los primeros resultados oficiales señalan que los tres grandes partidos nacionalistas -croata, serbio y musulmán- y sus candidatos presidenciales han vencido y podrían formar el nuevo Gobierno central bosnio.
Solana vio estas elecciones como "la expresión de la desilusión ante la falta de cambios, no un voto por el pasado. (Los comicios) resultaron en un voto de protesta, demostrando que el pueblo de Bosnia-Herzegovina quiere más progresos y no menos".
El pueblo de Bosnia "juzgará al próximo Gobierno por sus obras, no por sus palabras", lo mismo que hará la Unión Europea, indicó.
En tanto, el representante internacional para Bosnia, el lord británico Paddy Ashdown, ha intentado quitarle dramatismo a la victoria de los partidos nacionalistas.
Ashdown prefirió no mostrarse demasiado desilusionado por el resultado y dijo que va a colaborar con todos los partidos que estén a favor de las reformas y que quieran trabajar para el pueblo.