Una estadounidense que estaba embarazada desapareció en Afganistán en 2012 junto con su esposo canadiense. Un año después, su familia recibió videos en los que se ve a la pareja en cautiverio y la Associated Press tuvo acceso a esas grabaciones.
Frente a la cámara, Caitlan Coleman pide al Gobierno de EE.UU. su ayuda para liberarla a ella, su hijo y esposo, Joshua Boyle, de sus captores talibanes. Los videos ofrecen las primeras pistas sobre lo que sucedió a la pareja desde que perdió contacto con sus familias. Se cree que el video es auténtico.